Tertulia con Antonio Romero Alcaraz  

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Hoy inauguramos la Tertulia con uno de nuestros mayores, que la Asociación Cultural de El Palmar La Asomada viene organizando con la colaboración del Casino de El Palmar, con Antonio Romero Alcaraz conocido en el Palmar como “Antonio el Raní”, que tiene una memoria prodigiosa y nos va a contar alguna de las muchas cosas que recuerda de su vida en El Palmar.

Mi Padre Juan Antonio Romero Noguera, nacido en 1902,  y mi abuelo Antonio Romero Alarcón, nacido en 1866, eran carreteros de vacas y fueron a Madrid en los años 1913 a 1921, para poner los adoquines de las calles. Los adoquines procedían de las canteras de Agramón cerca de Hellín e iban en tren hasta Atocha y allí los recogían con los carros y los distribuían por las calles de Madrid y para ello fueron muchos  carreteros de El Palmar y también de Murcia, de donde iban unos que se llamaban Pina.

Mi Madre, Fuensanta Alcaraz García, nacida en 1908, era hija de Fernando Alcaraz Aguera conocido como Fernando de la Balsa y en esa finca, que era de la marquesa, vivíamos de caseros. Esa finca la administraba una familia de Murcia los Díaz y después pasó a administrarla Agustín Virgili.

Mi Madre era la mayor de los 12 de hijos que tuvo mi abuelo. De la primera mujer tuvo cuatro varones y cuatro hembras.

Yo nací el 21 de julio de 1929 y me casé en 1961 con Rosario Sánchez Agüera, nacida el 7 de octubre de 1935, y hemos tenido 2 hijas :

La hija mayor, que hizo magisterio y ganó la plaza de logopeda, se llama Fuensanta Romero Sánchez y se casó con José María López Buendía, de Sangonera, que se dedica a la agricultura.

La menor Ana María, que hizo magisterio y se especializó de logopeda, murió en 1977.

Yo estudié poco tiempo, primero fui al Asilo con las monjas y después, cuando terminó la guerra, con D. Fernando Freixinos en su casa.

Empecé a trabajar muy niño en casa de mi abuelo, y después con mi Padre que tenía un puesto de frutas y verduras en la calle Mayor, primero frente de Nicolás Sánchez y después, cuando se lo llevó un coche de línea, en un local alquilado a Dolores Espinosa en el rincón. En 1947 entré a trabajar en Destilerías, pero antes había estado trabajando con el tío Chumillas en la construcción de la iglesia de Sangonera, llevándole el botijo a los albañiles.

Aprendí a conducir trabajando en el taller de Destilerías con Freixinos y a partir de ahí me dediqué a llevar el coche de Don Jesús Bernal y de los otros Bernales y también con Don Mariano Espinosa, ya que su mujer era Hermana de la mujer de Don Jesús, y Don Mariano, que tuvo coche y se lo quitaron durante la guerra, y ya después no quiso tener coche, le pedía a su cuñado que yo le llevara en el coche cuando tenía que desplazarse al Cañarico, a Corvera, etc. Había que ir en algunos casos alumbrándose en las casas con candiles.

Estuve unos meses en Guinea trabajando en la línea de autobuses que tenían en concesión los hermanos Fresneda: Pedro y Antonio. Pero allí me adjudicaron la línea a Río Muni menos rentable y yo me enteré y les dije que me volvía a El Palmar a Destilerías.

También le presté servicios a Ángel Bernal  y a otros muchos Bernales. En Navidad repartían capazas de comida y lo hacía yo con el coche.

Recuerdo que en uno de los viajes a Madrid ví la primera función en la  que Analía Gadé salió con bikini en un escenario.

También iba a menudo a la plaza de toros de Murcia, que llevaba en su gestión la empresa Alegre, Puchades y Barceló.

El teatro Bernal fue inaugurado en 1909 y se cerró y lo volvieron a inaugurar cuando pusieron un transformador y le pudieron dar luz eléctrica y lo abrieron en 1911.

En el callejón del tío Habichuela había una posada y el tío no sabía leer y entonces contaba las mulas que entraban a ella con habichuelas, de ahí el apodo. Allí fue donde instaló Manuel Bernal el transformador para dar alumbrado al Palmar y también al teatro Bernal.

Los caballos percherones de Conrado Abellán habían sido de Don Patricio López, que tenía una fábrica de sifones en San Antolín y los usaba para el reparto y también en la plaza de toros, y que tenía un chalet en Verdolay.

En la plaza de toros tenía también participación López Ferrer que se la vendió a los Bernales y Don Jesús Bernal le dio 25 pisos a cada una de las hijas en las casas Bernal y a la monja si le dió su parte en la plaza de toros, el resto se lo dejo a Angelito Bernal, pero todos los demás Bernales tenían palcos reservados.

Lo de las carretas fue antes de los años 20 y fueron a trabajar allí los Bernales, y especialmente Manuel, Angel y Tomás.

En la construcción del ferrocarril de Madrid a Burgos los Bernales participaron en la construcción del túnel de Somosierra y en concreto, Don Ángel Bernal y su mujer Doña Gloria llegaron a vivir en Roblegordo y también tenían casa en San Bernardo,93 donde vivian las hijas que estudiaban en Madrid y con ellos mis tíos José, casado con la Alfonsa,de costurera, y Fernando y también Carmen la Pusa y la mujer de Gabriel María la segoviana y había allí más de 300 personas de el Palmar trabajando y el encargado era Ginés el Patas. Se inició la obra y vino la guerra y se paró y los obreros se volvieron para el pueblo y ya después de la guerra se reanudaron las obras ya por Bernal Pareja S.A., que también construyó casas en Madrid y dos hijas de Don Bartolomé : Fuensanta que se casó con un Villar y otra que se casó con un Meseguer vivieron en Madrid. En uno de los edificios hizo el cine Pompeya en la Gran Vía y tenían la oficina central en la calle San Bernardo, 93 primero, pero como se la quedó Don Ángel como vivienda, pasaron las oficinas a la calle Vallehermoso..

El barrio de los Rosales de El Palmar está ubicado donde estaba inicialmente la finca llamada de la balsa, en la que mi abuelo era el casero. Esta finca pertenecía a una marquesa que vivía en Casablanca y Don Bartolomé se fue allá y la compró. La mitad de la finca estaba arrendada a 14 aparceros que habían llegado a un acuerdo con D. Agustín Virgili que era el administrador y se la tenía apalabrada para venderla a los 14: al parecer, estos eran los dos Colchas, mi abuelo Fernando, su Hermano, los dos Perteneros Jesús y Pepito, Antonio el Bochorno, el Rojo Ruiz que habían dado un dinero para comprarlas, pero este último se arrepintió y se volvió atrás.

Al hacer la estación de autobuses de San Andrés se tuvo que echar a la gente que vivía en las casas que había allí y los acomodaron aquí en los Rosales y después el año 1962 hubo una gran riada en Murcia y entonces también acomodaron a parte de los damnificados aquí en los Rosales.

Dónde está la Arrixaca había una era colectiva que usaba la gente del pueblo.

Hay una escritura de venta del Casino de Juan Bernal Bernal que fue pagada con un préstamo de la Caja de Ahorros. Posteriormente se hizo la obra del salón por Bernal Pareja y cuando fueron a abonarle el primer plazo, Vicente Bernal Pareja les dijo que no tenían que pagarle nada y que el importe de ese plazo se lo diesen a la parroquia.

El chalé del Casino lo construyó Bartolomé Bernal Bernal el Hermano de Juan, aunque después se lo quedó este, y lo hizo con un ladrillo de su tejera que era un modelo único y del cual la cornisa de la casa de mi suegro es igual. Fue construida por el tío Aguera, hermano de mi mujer y la casa tiene ya 83 años.

Don Bartolomé Bernal se hizo con una serie de fincas y donde está ubicada Mercadona hizo unos pozos y había un sifón y posteriormente, el Instituto Nacional de Colonización compró la finca y la repartió entre colonos, dando preferencia a alguno de los empleados de la casa Bernal  y allí tengo yo de mí suegro unas tahúllas.

 

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