Tertulia con Manuel Castellanos Murcia

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Tertulia con Manuel Castellanos Murcia

 

Hoy tendremos con nosotros a Manuel Castellanos Murcia que me acaba de llamar para decir qué se va a retrasar, porque tiene que llevar a consulta médica a su esposa, pero vamos a empezar con el resumen de una entrevista que le hicieron a su Padre, ya con 101 años, en el Inserso y que nos va a servir para hacer la introducción a la tertulia con Manolo.

José Castellanos Gambin de 101 años decía en la entrevista que su Padre era de Madrid y se lo trajo el marqués de Ordoño a la finca que tenía aquí en el Palmar y vivía en una casa a un kilómetro de la del marqués. Su Padre tuvo tres esposas porque las dos primeras murieron de sobreparto. Con la primera no tuvo hijos y con la segunda tuvo dos hijos: Francisco el mayor que se lo llevó la mujer del marqués a otra finca que tenían en Corvera, y allí quedó como hombre de confianza del marqués, y Juan que se hizo guardia civil, estuvo destinado en Alcantarilla y murió después de la Guerra. Con la 3ª esposa Consolacion Gambin Vidal tuvo 4: Ramón, Consuelo, Luis y a mi.

Mi Padre era el encargado de la finca del marques de Ordoño y yo con 8 o diez años me fui de albañil con el tío Roque primero y después con el tío Jesús Montoya que llevaba varios tajos, y yo me fui con el tajo de Anastasio que llevaba también con él a su hijo Nicolás, que había estudiado Artes y Oficios y que le sucedió al frente del tajo. Nicolás aprendió a hacer cornisas y balcones y yo le ayudaba a colocar las piezas que hacía. Llevaba a mi vez conmigo a un peón pero lo que me gustaba era hacer casas, lo que pasa es que no había encargos suficientes para vivir de eso.

Estuve un año en la mili en Mahón, en la isla de Menorca, y estaba rebajado de instrucción y trabajaba también allí.

Cuando volví estuve trabajando primero con Jesús Montoya y después con Nicolás y llegué a oficial y maestro, pero como tenía novia que era Teresa Murcia Luján le dije a mi Padre que ya tenía edad para casarme. Y me casé y viví en la calle de los Muertos o calle Conde de la Concepción, que era por donde pasaban los entierros camino del cementerio antiguamente, y allí estuve viviendo y tuve tres hijos y después me cambié a la calle de la República Argentina donde tuve los otros tres. Mis hijos son Ramón, Pedro, Consolación, Mari Carmen, Jose y Manuel.

En aquella época había poco trabajo y subsistíamos gracias a que mi mujer Teresa criaba gusanos de seda, pero yo me tuve que ir a Barcelona a trabajar.

No fui a la Guerra, me libre y aprendí hacer casas y a hacer los planos de las mismas porque me había enseñado un primo de mi mujer llamado “Juaniche”, que participó en el montaje del Cristo de Monteagudo y yo estuve con él para ponerlo, después lo tiraron los republicanos.

En esos años, después de casado, no trabajaba ya los sábados y domingos e íbamos con amigos para jugar al truque en los ventorrillos.

Nos manteníamos con la tierra y el poco trabajo mío que tenía y pude enseñarles a mis hijos a fabricar y poner las escayolas y las piezas de cemento y afortunadamente como teníamos la huerta en tiempo de la posguerra no pasábamos hambre.

Mi Ramón se instaló aquí en el solar que nos había prestado el dueño que era el “tío Pepe García” con el único compromiso de que le llevaramos los higos, muy buenos, que producían dos higueras que habían en el terreno. Aquí hicimos las tumbas para el cementerio.

Ramón se casó con 26 años y era el que más empuje tenía para buscar trabajo y junto conmigo hacer las piezas de escayola y de cemento y colocarlas. Ampliamos la actividad a la construcción de fachadas de edificios y nos especializamos en piedra artificial.

Después buscó un local en Murcia en la calle Asturias,3 y nos trasladamos allí. Yo iba por allí y les ayudaba pero ya fue teniendo más personal y yo ya iba perdiendo fuerzas por la edad y cada vez les ayudaba menos.

Mi Ramón me consiguió que me pagaran la jubilación y empecé cobrando mil pesetas al mes pero por la cotización de la etapa de Anastasio ya que  después apenas se cotizaba.

Manolo, el más pequeño de mis hijos, nació en 1940, cuando ya no lo esperábamos, pero le tenía más respecto a su Hermano mayor Ramón que a mí porque yo lo mimaba.

Mis hijos se fueron a Murcia en 1965 y cuando mi mujer murió me iba a la huerta y al Casino. En el Casino, jugaba al dominó no al truque. Pero dejé de ir al Casino y al Hogar del Pensionista iba poco y un día me caí y cuando me recuperé ya no volví porque la gente que había era poco conocida para mí, había muchos de Sangonera, de San Ginés, de Aljucer, etc.

En estos momentos se incorpora Manolo a la tertulia y le pongo en antecedentes de lo que habíamos hecho: un resumen de la entrevista que hicieron a su Padre cuando tenía 101 años y él nos dijo que murió dos años después de la misma.

Manolo manifestó que éramos amigos de jóvenes y que coincidimos en la Academia de Salvador Cerón.

Porque él hizo hasta cuarto de bachillerato por libre estudiando allí y después fue al Instituto Alfonso X el Sabio porque había empezado tarde a estudiar, empezó el bachiller ya con quince años.

Nació en El Palmar en la calle República Argentina en 1940 o sea tiene 79 años. Después se trasladó a una casa de planta baja que construyó su Padre donde se había instalado la fábrica de escayola a la parte arriba del antiguo cementerio de San Roque, y años después construyo allí unos pisos.

Al terminar Preu, con 22 años, me fui a Madrid a estudiar Aparejadores, y cuando regresé ya con la titulación estuve unos meses contratado en la Dirección Provincial de Educación, al tiempo que hacía las prácticas de Milicias, y en 1969 empecé a trabajar en la empresa constructora PEGAMA que competía aquellos años con Construcciones Montoya, con José Romero del camino de Aljucer, etc.

Allí estuve cuatro años y de allí pase a una empresa de Miguel Palma de la carretera de El  Palmar y cuando él  murió seguí allí y después se creó otra empresa, en la que éramos tres socios, con el nombre de COIDEMUR S.L. en la que permanecí hasta el final de mi vida laboral, jubilándome a los 65 años.

Nos dedicábamos básicamente a la obra pública: a construir escuelas,  alcantarillas, etc. , porque a mí no me ha gustado nunca la promoción de obras por lo difícil y complicado de la lucha con los bancos y con los clientes.

En mi etapa de estudiante iba en el autobús hasta Murcia y después a mediodía comía, con la cesta que me mandaban en el coche de línea, en el taller de mis Hermanos.

Otro que estudiada por esas fechas en el Instituto era Juanito Peñalver que estudió Derecho y era primo de Ramón Berenguer y que vivía en la calle Fortunato Arias.

Tenía mi Peña de jóvenes que estaba integrada por: Manolo Micol, su primo Ginés Aroca Saura, Pepe de la Rufina, Manolo Iniesta “el Lobino”, el Jarry, Felipe el Navero, Antonio el Maño, Antonio Sánchez Fresnedas y también hacíamos guateques y jugábamos al fútbol.

En 1970 me casé con María del Pilar Espín López, la hija de Manuel Espín el cartero, y me fui a Murcia a una de las cuatro casas que hizo mi Padre con mi Hermano Ramón en la calle Asturias.

Mi Hermano había aprendido el oficio con mi Padre en el taller de un escultor de Murcia, Anastasio Martínez, que tenía el taller en la zona de la Gran Vía antigua y que fue el que hizo el Corazón de Jesús de Monteagudo en el que participó mi Padre, que iba hasta allí andando.

Desde que me casé sólo he venido de visita al Palmar a ver a mis Padres, porque por mi trabajo yo estaba siempre en las obras por los pueblos.

He tenido tres hijos:

El primero Jose Manuel hizo empresariales y económicas y obras públicas y está de Profesor en el Instituto de Torre Pacheco.

La segunda María del Pilar es Veterinaria.

Y el tercero David ha hecho Ingeniero de caminoss.

Uno de mis socios en COIDEMUR S.L. era Francisco Martínez Franco y cuando se fue a trabajar a Mutuamur yo me quedé con la empresa.

Ahora salgo todos los días a andar con mi Hermano Pepe que tiene 87 años y vamos desde el Huerto de Manú hasta el Royo o hasta Alfonso X el Sabio.

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