Tertulia con Fulgencio Bernal Mendez ex Cura coadjutor de el Palmar

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Realizada en el Casino de El Palmar el miércoles 11 de diciembre de 2019

Alguién dijo que el Palmar hasta su llegada había sido una película en blanco y negro y que con él ya fue en color

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Nació en 1939 en Cartagena y vino como cura a El Palmar en 1965 y se marchó en el 68, llegó con 26 años y se marchó con 29.

Llego tres días antes que Francisco Martínez Zapata el párroco.

En Cartagena vivía en el barrio de la Concepción ya que su Padre trabajaba en la Bazán donde empezó llevando el botijo y terminó siendo perito técnico y llevando el taller de motores de los barcos. En él había unos 6000 trabajadores y su Padre fue maestro de primera y le dieron el diploma de 50 años de trabajo.No hizo la guerra porque estaba en Bazán en el astillero

Fulgencio tenía dos Hermanos el mayor que fue Capitán de la marina mercante y el otro que estuvo de franciscano y después se ha salido.

No hice la mili porque estaba en el seminario y juré bandera en Rabasa. Estudié en los Hermanos maristas de Cartagena antes de ingresar en el seminario y mi primer destino fue el Palmar hasta que Don Miguel Roca Cabanellas el Obispo me dijo en 1968 que ya había estado tres años de coadjutor y tenía que ascender e ir a una parroquia y me destino a la Paca y Zarzilla de Ramos dos pueblos cerca de Lorca, donde los habitantes emigraban a Francia y por eso, parte del tiempo, yo también iba a Francia para atenderlos, trabajaba en el campo con ellos y parcheaba baches en los caminos, monté un taller de tricotar y nos dedicamos a rehacer los cementerios de las localidades.

Estando en la Paca, el obispo Azagra un día bañándonos en Los Urrutias me dijo : Pencho te ofrezco 3 destinos ser Consiliario de la Juventud en Lorca, venir de Profesor al Seminario o irte con tu amigo Pepe Sanchez Ramos a Caravaca y allí me fui. Pase pues a Caravaca donde me nombraron capellán del Castillo en diciembre de 1975 y allí en un sermón dije que no tenían vergüenza las autoridades por la falta de iluminación en el barrio y al día siguiente el Alcalde me llamó y me dijo que al día siguiente se instalaban bombillas por todas partes.

También puse en marcha la primera guardería laboral de Murcia y después creé otras en otras localidades próximas y me dediqué a los discapacitados. ASCROS fue la primera Asociación con 160 plazas y allí conocí a una mujer con la que me casé y me fui a Bullas y monté otra y después, también en la zona de Mula, monté otra.

Me hice Técnico en formación de cooperativas y en San Javier monté  un Centro de Atención a Discapacitados AIREMAR donde estuve de gerente 8 años en un local de 5000 m². Lo deje con 9 trabajadores y 22 millones de pesetas en cuenta corriente.

Estos tres Centros siguen trabajando en la actualidad en Caravaca, Mula y San Javier ( este con 160 trabajadores y 2 o 3 autobúses). Estudie Orientación y Terapia de Familia y realice un Master en orientación familiar en la Universidad de Salamanca. Cree una asociación de Asistencia a la Familia  ASPAFA y me he dedicado a dar charlas por todas partes en los centros de tercera edad, de mujeres, en distintos institutos, colegios, etc.

En el Palmar fui un hombre felizmente dichoso me dedicaba a servir a un pueblo, a que se eduque y aprenda.

En Caravaca Pepe Sánchez Ramos me sirvió de ejemplo, el monto una casa de acogida- retiro en la cresta de Gallo de la sierra de Murcia.

En el Palmar con Juan XXIII se había dado un cambio en la iglesia y se  puso en marcha en el concilio Vaticano II. Yo soy hijo de ese concilio que supuso una revolución dogmática, pragmática e ideológica, pero esa revolución se cerró por sus sucesores después. La iglesia era luz, claridad, verdad y mojarse los pantalones.

En ese año de 1965, en que yo llegué al Palmar sólo estaba adoquinada la calle Mayor y no había agua corriente, se repartía el agua a domicilio. Había mucho movimiento empresarial y había un chorro de gente de la fábrica de conservas pero El Palmar estaba triste e inculto dominado por una iglesia católica propia de el anterior cura Don Miguel Hellín.

Con el párroco Francisco Martínez a partir del segundo año tuve algunas diferencias. En junio de 1966 se publicó que los curas podían llevar el traje seglar y yo que me había hecho uno tuve que pasearme con él por la calle de la Gloria acompañado por Pepe Jiménez y alguno más. Mi casa en la calle de la Gloria estaba abierta a todos y como tenía tres catres yo logré  mantener uno para mí y tenía una moto Gucci que me guardaba Juan Ruiz en su cochera y que usaba todo el mundo. Yo era partidario de que lo que poseía lo dejaba para usar a otros. He comido en muchas casas del pueblo y traía libros que me dejaba Luis Capilla que tenía una librería en Murcia y los prestaba. Renuncie a la paga del estado y vivía de lo que me daba el pueblo y de mi trabajo, por ejemplo estuve trabajando en AreoFeu por mediación de Joaquin Abizanda. Me puse en la línea de los curas obreros y este fue el motivo en parte de mis diferencias con el párroco Don Francisco Martínez Zapata, porque a este lo llenaban de quejas  la gente de orden y las autoridades.

Se organizaban excursiones a la playa e hice un par de campamentos, con Maruja Lorente, Marisa Lajarín, y eran mixtos de chicas y chicos.

El Obispo, ante las quejas de los de los poderes fácticos del pueblo, que se quejaban de mis sermones que eran vigilados por la guardia civil y por mis prácticas sin latinajos, decidió que me convenía cambiar de sitio. El cabo de la guardia civil  vino a verme y me aconsejó que me moderara un poco. Pero yo hablaba con claridad sin entrar en profundidad, pero con el método : ver, juzgar y actuar de los movimientos cristianos la JOC y la HOAC.

En esos años las tres monjicas del Asilo nos abrieron las puertas para hacer muchas actividades. Se montó la primer aula de alfabetización con  Pepe Jiménez y su mujer Carmencita Tortosa. También montamos el bachiller radiofónico, yo traje los libros y Paco Ortiz estuvo en esa fase. Allí monte también una guardería de verano para los hijos de las Madres trabajadoras. En el Asilo quedaban tres ancianos : Don Santiago García Medel y Doña Enriqueta su mujer y otro.

En el barrio de los Gatos en una cochera y en las Cuevas del Cigarrón también montamos un centro de educación con Pepe Jiménez y Carmencita Ruiz, Carmen Tortosa, etc. y Juan Estrada los llevaba y traia en su Citroen dos caballos. Un psicólogo decía que lo más importante del ser humano es estar despierto.

Yo soy un liberal humanista, bastante rebelde, contrario a la culpa y a los miedos. Mi aportación a la vida social del pueblo era hacer pensar y ver que el ser humano tenía que estar libre de prejuicios y ataduras. Se leyó mucho, se puso en marcha las JOC con los Hermanos Estrada, con Fina Murcia, y otros muchos. Y para los más fuertes monte un gimnasio con el Serrano, el Bailón, etc.. Celebré los fines de años con los jóvenes.

Mi presencia en el pueblo como un cura obrero abierto y accesible obligó a que dos o tres del pueblo presentarán quejas al gobierno civil. Por otra parte el Vaticano II, menos Tarancón, no contó con el apoyo de muchos obispos y sacerdotes. El cura Manuel Pintado intervino ante el Obispo Roca para mi traslado. Un grupo de jóvenes fue al Obispado para oponerse a mi traslado, pero no consiguió pararlo.

En esa época, tuve relación con Lorenzo Santamaría que venía de las finanzas y se hizo jesuita y montó la radio enseñanza en América latina. En el Barrio de la Paz nos reuníamos y el núcleo central de la movida estaba en el arco de Santo Domingo. En la Alberca también se montó el bachillerato con el cura Cayetano Moreno.

Cuando salí de el Palmar fui a un mundo distinto y le pedí al Obispo una furgoneta para poder vender pan en los pueblos de esa zona, de allí salió un locutor Paco García que colaboró también en la expansión rural del bachillerato radiofónico.

Dejé el sacerdocio porque me enamoré y porque me había enfriado en relación con la iglesia. Y ante la tremenda demanda de servicios sociales  me he dedicado a fomentar iniciativas para evitar la pobreza. Me he entrevistado con más de 2000 parejas para hacerles ver que lo mejor es el amor.

Todos somos culpables porque estamos acomodados, no tenemos pensamiento propio. El mundo se mueve si muchos nos movemos. Que se repartan los beneficios. El comunismo es un desastre, la solución es ser solidario y saber compartir y dar.

También conectamos con Pedro Sánchez y su mujer Amparo que era consiliario de la HOAC y de la JOC y con Luis capilla que montó al lado de la Universidad una Libreria que se llamaba Demos.

El dolor es dolor pero el sufrimiento es de cada uno. Hay que ser positivo y hay que asumir la realidad.

Quiero hacer una reflexión para finalizar y respondiendo a algunas preguntas: los Bernales han tenido mucha influencia en El Palmar, cobijados por la Iglesia, en la 1ª mitad del siglo xx, pero los que más influencia ejercían en la 2ª mitad eran otros, que habían progresado con ellos, y que también se amparaban en la Iglesia.

 

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