Mis recuerdos de D. Fortunato Arias

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Fortunato Arias nació en Almaciles, un pueblo de Granada, el 11 de junio de 1891. Vino de Párroco a El Palmar en febrero de 1926, y permaneció aquí durante 9 años. El primer matrimonio que ofició en El Palmar fue el de María Lajarín y José Campillo.

Estaba tan a  gusto en El Palmar que se cuenta que cuando el Obispo le llamó para ascenderlo, no quiso aceptar diciendo : “Ser útil a mis feligreses es lo que quiero hacer”. “Hacerme digno de su amistad y ser amigo de ellos es mi recompensa”. “ Yo no abandono a mis ovejas”.          “ Jamás me ha mirado mal ningún palmareño”.

Era vegetariano, su cena consistía en doce uvas y doce almendras. La mujer que lo cuidaba se llamaba “Kika”. Y vivía en la Casa que está junto a la Iglesia , que fue una donación de D. Vicente Pareja, el suegro de D. Bartolomé Bernal, con la condición de que le dijeran una misa al año eternamente.

Al estallar, en 1936, la guerra civil estuvo dos días en la cárcel y al tercero se lo llevaron a Cañada de la Cruz y allí lo fusilaron cuando tenía 45 años.

Se dice que le entregó su reloj al que lo mató y le agradeció que lo enviara al cielo.

El reloj pasó `por cien manos hasta llegar a sus familiares, pues nadie quería tenerlo al saber de quién era, porque tenían remordimientos. Se paró a las doce y media de la noche.

Quisieron quitarle el anillo que le había regalado su padre al cantar misa por primera vez, pero no pudieron.

 

Por Josefina González Espuche

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